Es una etapa de la vida de todo ser humano en el cual atravesamos cambios físicos, sociales y emocionales para pasar de la niñez para ser adultos, donde se va definiendo la personalidad. En esta etapa de transición pueden generarse ciertos cambios en la conducta y pensamiento como inseguridades, dudas, agresividad, impulsividad e inclusive temores.
Generar espacios en los que permitan expresar sus ideas puede ser un tanto complicado, debido a la timidez, vergüenza o falta de confianza en la familia.
¿Qué hacer para tener una mejor relación con un hijo adolescente?
- Escucharlos atentamente y comprender sus dificultades, mostrando respeto con sus puntos de vista, no criticando sus ideas y siendo asertivo para dar sus apreciaciones en relación a un tema señalado.
- Conocer a los grupos sociales en los que se desenvuelven los hijos, manteniendo una comunicación fluida y clara